— Si te concedieran lo que más quisieras de este mundo, cualquier cosa, ¿qué pedirías? Sentí el escepticismo en mis ojos.
— A ti.
Sacudió la cabeza con impaciencia.
— Algo que no tengas ya.
— Si te concedieran lo que más quisieras de este mundo, cualquier cosa, ¿qué pedirías?